Cajon Flamenco

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El mundo del cajón flamenco

Los cajones flamencos son unos instrumentos de percusión portátiles con una amplia variedad de modelos y características. 

Puedes elegir entre diferentes dimensiones y calidades, acabados, colores y materiales. Los cajones flamencos que usan los músicos profesionales incluyen un sistema para afinarlos.

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La Marca "Corona Percusión" Producto Español

Hemos creado una gama de cajones flamencos basada en la calidad y en lograr el mejor sonido posible en cada modelo. En esta web encontrarás el cajón ideal para tus necesidades.

Hemos preparado fotos y vídeos de demostración de cada producto para que puedas hacer tu compra de la forma más inteligente, conociendo todos los aspectos necesarios para satisfacer tus necesidades.

El cajón flamenco o cajón peruano es reconocido por ser un instrumento musical muy empleado a nivel mundial, principalmente gracias al nuevo flamenco (de ahí su nombre) el jazz y la música afro/latina y caribeña.

Este instrumento musical proviene del Perú y su existencia inicia a partir del siglo XIX, siendo considerado en el año 2001 como Patrimonio Cultural de la Nación (Perú); conoce todo acerca de la historia, el origen real, las características y los inicios en la cultura flamenca en España del cajón peruano tan reconocido en la actualidad.

  • Materiales: entre las características principales del cajón flamenco se encuentra su confección hecha a base de madera moheña y requia.
  • Medidas: su altura es de 47 centímetros, la base es de 33 por 29 centímetros aproximadamente, mientras que el grosor de la base es de 15 mm.
  • El cajón actual, posee tres tornillos con los que el músico puede ajustar el tono que se emita.

Para tocar este instrumento, la persona debe sentarse a horcajadas sobre el cajón mientras queda en medio de las rodillas, los sonidos son conseguidos gracias al golpe de las palmas y pueden conseguirse sonidos distintos usando las puntas de los dedos o con objetos de metal dentro del cajón.

El cajón flamenco para conseguir una mayor resonancia o el “sonido arenoso” que lo distingue, posee en su interior 4 cuerdas de metal.

Actualmente el cajón puede usarse con baquetas y hasta pedales (más usados en la batería), como también empiezan a aparecer los cajones electroacústicos que son más pequeños y con un sonido casi idéntico al original.

 

Su creación fue llevaba a cabo por los africanos que fueron llevados a Perú en condición de esclavos en los tiempos del Virreinato (en las tres décadas iniciales de la República) hasta la finalización del año 1854 cuando se abolió la esclavitud.

La iglesia católica decidió prohibir y quemar todo tambor peruano que se consiga, debido a que en la época eran considerados como “paganos” ya que con ellos se comunicaban los negros a la distancia lamentándose por ser esclavos con una canción específica conocida como “tambores parlantes”, es por ello que simbolizan de cierta forma una lucha por la libertad de los esclavos africanos.

Pero, fue a partir del año 1840 que inicia el cajón a considerarse un instrumento musical real, cuando los negros esclavos en su intensa búsqueda de expresión, encontraron cajones de madera que se usaban para la transportación de mercadería, y decidieron usarlos como instrumento de percusión en sus necesidades de expresión, manifestaciones artísticas y ritos.

El cajón peruano comenzó a volverse internacional en el año 1977, debido a que el maestro musical español Paco de Lucía, lo empleó en el flamenco en una de sus giras realizadas en Latinoamérica

Este instrumento fue tocado por el músico afroperuano Caitro Soto junto a la cantante Chabuca Granda, en una fiesta privada que organizó el embajador de España en el Perú, en este entonces Paco de Lucía se encontraba en dicha fiesta como invitado y quedó encantado con el sonido del cajón, ya que combinada ritmos ideales en el flamenco, llegando a resultar mucho mejor que otros instrumentos de percusión como la batería, los bongos y las congas.

Es importante destacar que la manera de tocar el cajón peruano no tiene nada que ver con el ritmo del flamenco, pero aun así, se acopló muy bien con el estilo musical y la percusión del mismo.

Con el pasar del tiempo se hizo más popular, siendo adoptado por los músicos percusionistas más famosos de la época en España, como lo fueron Antonio Carmona, José Antonio Galicia, Manuel Soler, Tino di Geraldo y Ramón Porrina.

Es entonces cuando el cajón hace vida en este estilo musical y se hizo cada vez más popular su uso, llegando a tener una serie de pequeños cambios que lo caracterizan como “Cajón Flamenco” en cuanto a su construcción, estas variaciones son la introducción de cuerdas metálicas dentro del cajón y la fijación de la tapa acústica a la estructura del mismo, que general mayor vibraciones, ideal para el ritmo de palmas y taconeo continuo.

Aunque la manera de tocar el cajón se ha mantenido con el pasar de los años, también ha tenido ciertos cambios o influencias al hacerse conocido a nivel mundial y no sólo por parte de los percusionistas sino también por algunos bateristas que han incluido el uso de este instrumento, llegándose a tocar con baquetas metálicas o de plástico

Además, se ha hecho común emplear este instrumento con el uso del pedal por batería, haciendo que no sea de percusión directa sino indirecta, tal como lo hizo el percusionista italiano Ovidio Venturoso en el año 2008, que creó un sistema con la misión de hacer posible tocar el cajón con las manos y el pedal al mismo tiempo sin cambiar la posición de siempre.

El cajón guarda una percusión exacta para el flamenco, ya que combina el sonido de los pies del bailarín; la planta sería el sonido grave, mientras el tacón sería el agudo.